¿Estas planeando vivir en Australia? Seguro que estás pensando que es una locura y que no vale la pena realizar un viaje tan largo. Viajar al extranjero no siempre es fácil, pero si decides hacerlo en Australia, allí encontrarás muchos lugares por descubrir, vivir aventuras y además con muchas oportunidades para trabajar y estudiar. En este artículo te presentamos la experiencia de Patricia, una chica española que quería vivir una aventura en la que poder aprender y trabajar al mismo tiempo.

Hace años descubrí un pequeño relato que quizá muchos conocerán; “El elefante Encadenado”, un elefante enorme y poderoso que vemos en el circo que no escapa porque cree que no puede. Jamás se cuestionó si podía, ni intentó poner a prueba su fuerza.

Cada uno de nosotros somos ese elefante: vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad. Vivimos creyendo que “no podemos” simplemente porque una vez probamos y no pudimos, o porque no lo hemos intentado.

Como empezó esta aventura: una canaria por el mundo

Había terminado la carrera, había hecho un máster y sentía que me faltaba el idioma para completar el currículum. A parte de esto, he sido deportista desde muy pequeña pero una lesión me hizo parar por un tiempo y replantearme mi vida… veía que mucha gente se quejaba por tonterías.

Cuando estamos bien, no nos damos cuenta de lo afortunados que somos, ¡y del poder de elección que tenemos! Hasta que dejas de tener ese poder. Por eso, cuando me recuperé y viendo que era mi asignatura pendiente, pensé… ¿por qué no una aventurilla por el extranjero?

De primeras me fui a Liverpool (England), porque tenía un conocido allí que me lo pintaba todo muy bien. Encontré una familia en Chester (Gales) con la que podía trabajar de Au Pair. Al principio parecía genial, pero después no me dejaban casi tiempo libre para disfrutar y encima todos los días llovía… (a mí, personalmente, el tiempo me afecta bastante…).

Al final UK se me hizo cuesta arriba. Un día me empezaron a salir noticias y fotos sobre Australia, me puse a investigar sobre el país. Australia se veía un sitio seguro, con muchas horas de sol, con playa, deporte, naturaleza, de habla inglesa, y vi que había opciones bastante factibles para ir y permanecer un tiempo estudiando y trabajando, así que dije…¿Y por qué no vivir en Australia?

Vivir en Australia

Así que me adentré a la aventura y para Sydney que me fui, sin conocer a nadie y con un inglés “regular”.

La primera semana me quedé en un backpacker (un hostal o albergue para mochileros) en el centro de la ciudad, compartiendo habitación con 3 australianos, que intentaban hablar conmigo y yo les medio entendía…

Cada dos días venían compañeros nuevos de habitación y cada cuál más diferente del otro. Me puse a buscar alojamiento, y a la semana encontré un piso que estaba bien, en el centro de Sydney. Para que saliese más barato busqué compañeros de piso, y así fue. Compartía piso con 2 francesas, 2 ingleses, y 2 alemanes. Y compartía habitación con una japonesa llamada Asuka.

Fue como volver a tener 5 años con eso de que compartes habitación y duermes en una litera. Pero al final fue enriquecedor estar con alguien tan opuesto a mí, con otra cultura, otra forma de ver las cosas. ¡Ah! y unas cholas (‘chanclas’ para los peninsulares) de pececitos que jamás se me olvidarán jajaja.

Trabajar en Australia

Me puse a buscar trabajo como loca. Imprimí 40 currículums y me pateé medio Sydney preguntando en las cafeterías por trabajo, hasta que di con uno en The Rocks (cerca de la Opera) donde buscaban a alguien “para ayer”.

Así que ahí fue mi primer trial day (día de prueba), y… ¡contratada! Siendo sincera, yo estaba súper entusiasmada pensando que había encontrado trabajo, pero realmente, fue mi peor trabajo y el que peor me pagaba ¡16 AUD$/hora! El mínimo que te pueden pagar en Australia.

Así que después de 2 meses allí y escuchando las experiencias de otra gente decidí buscar otro trabajo (sin dejar el que tenía todavía). Hasta que encontré otro trabajo de camarera en un bar conocido de Sydney, que me pagaban 23 AUD$/hora y que estaba más cerca de mí piso. Aquí tienes alguna información útil para trabajar en Australia.

Compaginando trabajos y estudio

Mientras tanto mi compañera de piso me sugirió que llamase a un teléfono de contacto que tenía ella de un catering (que a ella se lo habían pasado y que ni conocía al tipo, imagínate). Y así fue, llamé y sin conocerme de nada, me dieron trabajo, por lo que a veces trabajaba de extra en este catering que me pagaban 30 AUD$/hora.

Estos trabajos los iba compaginando con un curso de Marketing and Communication en TAFE, una escuela del Gobierno Australiano. Con los compañeros de la escuela y los compañeros de piso estaba encantada, eso sí, teníamos muchos trabajos: presentaciones, exámenes… Y junto el trabajo, ¡a veces me faltaban horas en el día!

Pero lo bueno, es que sólo tenía que ir dos días a clase, 2 días intensos, pero tenía el resto de la semana libre, por lo que fui mirando otro tipo de trabajo y alojamiento que estuviera más cómoda. Aquí podrás encontrar más información para estudiar en Australia.

¡Cambio de aires!

Me mudé a otra casa en la que no tenía que compartir habitación. Y con mis nuevos compañeros de piso nos íbamos pasando los trabajos. A mí me “enchufaron” en un “crêche” (guardería dentro de un gimnasio), y yo “enchufé” a otra compañera de piso y actual amiga al catering con el que yo trabajaba.

Al final nos íbamos intercambiando los trabajos, cuando una no podía le cubría la otra. Trabajábamos a veces de babysitter los fines de semana y cuando terminábamos nos íbamos de fiesta. De esta manera, dejé el trabajo de camarera en el bar, ya que en el mismo gimnasio me ofrecieron trabajar de recepcionista / auxiliar administrativa, ¡además podía entrenar allí mismo! Así que 2×1!

Más adelante encontré otro trabajo de monitora de actividades extraescolares en un colegio (Out of School Hours Care), así que iba compaginando estos dos trabajos como podía. Lo mejor, es que mi compañero de este último trabajo jugaba en un equipo de Touch Footy, un deporte muy australiano, que se juega en un montón de parques de Sydney por las tardes, así que me llevaba con su equipo (mixto) a jugar los partidos… ¡Me encantaba!

Como veía que tenía varios trabajos y lejos el uno del otro, decidí comprarme una moto, así que allí iba con mi scooter de 125 cc para todos lados. Con esa libertad que te da la moto me animé a vivir más cerca de la playa, a Coogee Beach, ya que además empezaba el verano… y una canaria sin playa, ¡no es nadie!

Era una casa con 20 personas, cada uno de su padre y su madre, ¡una locura! Pero cada día te reías de las mil aventuras que pasaban en esa casa. Y el poder irme a dar un bañito entre trabajo y clase, ¡no tenía precio!

Acumulando experiencias

Entre medio de tanta clase y trabajo, intentaba hacer un viaje cada 3 meses o así. Mi primer viaje fue de 4 días a Cairns a ver la Gran Barrera de Coral.

En agosto (invierno australiano) me fui a esquiar a la montaña de Thredbo. ¡Quién me iba a decir a mí que un agosto iba a estar en la nieve y en la otra punta del mundo! (y al revés, como en la foto, jajaja)

En primavera, vino mi madre y mi hermano a verme, y como buena familia de aventureros, nos fuimos a recorrer las dos islas de Nueva Zelanda durante 15 días en auto caravana.

De ahí volvimos a Australia de nuevo, a Brisbane para ir bajando en furgoneta hasta Sydney, parando en los sitios que más nos llamaba la atención: Gold Coast, Coolangatta, Byron Bay, Yamba, Coffs Harbour, Port Macquarie, Newcastle, Central Coast, etc.

Volví a Canarias por navidades y a la vuelta pasé 2 días en Singapur, donde y me alojé en casa de una americana más buena que el pan. Allí practiqué el Couchsurfing, ¡una pasada!

Otro viaje fue por Tasmania en furgoneta, con dos amigos muy divertidos y simpáticos, ¡fue una experiencia genial!

Después me pasé por Melbourne un par de días y de ahí a Filipinas. Una semana de desconexión descubriendo un paraíso, haciendo excursiones y viajando en aviones más pequeños que los Binter Canarias (aerolínea española regional), y vuelta a Australia de nuevo.

De Australia a casa pasando por Hawaii

Antes de volverme a España, estuve 3 semanas en Hawaii, en 3 de sus islas y con mil locuras que nos pasaron. Podría hacer un capítulo extenso de mi libro sólo hablando de las hazañas de Hawaii…

Nos quedamos en un hostal lleno de bichos, alquilamos un coche a un tío que no conocíamos de nada, nos alojábamos en un Airbnb de una vieja loca que nos engañó, hicimos Couchsurfing en casa de un americano que al principio daba miedo (aunque luego era un amor) y su invitada… una hippie loca, que el camión de la basura, ¡olía mejor! Jajajajaja.

Eso sí, nos bañamos con tortugas, hicimos muchos trekkings, surfeamos con mantas rey… Mi amiga y yo cogimos olas en la misma tabla (que no es fácil, eh?), nos llevaron a sitios escondidos, nos hicimos un tatuaje, estuvimos en una fiesta de hula hula, estuvimos en Pearl Habour, y en la ciudad más perfectamente limpia y ordenada: Honolulú.

¿Con qué me quedo de esta experiencia?

De todo lo que aprendí, de lo intenso que ha sido mi año y medio, de que ahora soy capaz de moverme. Y esté donde esté sé buscarme la vida y no morirme de hambre. Aprendí a valorar, a conocer a las personas, aprender de ellas y abrir la mente.

Mil anécdotas que contar a mis nietos cuando sea mayor. Me hizo conocer gente de países que ni sabían de que existían, me hice un tatuaje yo misma, me encantaban los planes inesperados, las acampadas en playas paradisíacas, la humildad de los australianos…

Ver los canguros y animales raros que sólo puedes ver en Australia. Aprendí a moverme con skate/longboard, conocí deportes nuevos… era súper fan de las barbacoas en la playa, los desayunos en el parque, ¡y del restaurante que gira y se ve toda la ciudad mientras cenas!

No soy una turista, ¡soy exploradora de nuevas emociones!

Paths y Amor!

Patricia Martínez

Si quieres contactar conmigo, me puedes encontrar en mi Instagram (@pathspataker), o escribiéndome a patricia@growproexperience.com.

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El plan de Patricia en Australia

  • Lugar: Sydney, Australia (Surry Hills, Redfern, Cooge Beach)
  • Visado: Visado de Estudiante
  • Curso: Certificate IV + Diploma of Marketing and Communication en TAFE Ultimo (NSW)
  • Trabajos: Camarera, Catering, Crechê (guardería en gimnasio), recepcionista en gimnasio, babysitter, monitora en actividades extraescolares y campamentos.

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